todo el mundo me observa...

todo el mundo me observa...
pero en realidad yo observo a todo el mundo!!!
Mostrando las entradas con la etiqueta Humor. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Humor. Mostrar todas las entradas

miércoles, 5 de junio de 2013

Adentrándome en el mundo de las infografías; Hoy la importancia del Papel Higiénico!

miércoles, 8 de mayo de 2013

Las ganas de querer comerse al mundo


En estos días de ocio he decidido aprender a usar la patineta. ¡Qué sensación de libertad¡ de velocidad, pero por sobre todas las cosas… de dolor. Siento que he besado el suelo más veces que Juan Pablo II.

A pesar de todas las caídas, estoy muy contento, muy satisfecho de mi mismo y muy orgulloso, porque quien me está enseñando a patinar –yo he tenido mentor para todo hasta para abrir mi cuenta en twitter- me ha estado comentando: “Nelson, ya lo tienes bajo tu dominio, la semana que viene empezamos con la patineta”.

A decir verdad tal vez tenga que asumir mi realidad, hay una edad para cada cosa, esta idea de querer patinar al estilo Tony Hawks no va conmigo. Porque no me veo como esa gente que a los 60 años dice: “yo voy a aprender a hacer breack dance” igual y terminan como un pretzel. Para llevar golpes ya hay otras edades, como la juventud.

La juventud baila, se golpea, es la época en que se regeneran los huesos. Quién no se ha lanzado colina abajo dentro de un caucho gigante golpeándose con la gran piedra al final del camino que te frena en seco. Y no pasa nada, porque tienes 17 años y los huesos se regeneran de manera tal que da gusto verlos. Ojo sólo los huesos, ya las neuronas es otro cuento.

Sin embargo, existen jóvenes que se plantean hacer cosas de viejos, y eso no es muy bueno que digamos. Imaginemos a un joven jugando ajedrez en la plaza, solo viendo las hojas caer o alimentando a las palomas, las personas que pasan piensan: “pobre, se ha quedado sin neuronas de tanta droga” bueno, de la droga o de tanto jugar videojuegos.

Lo cierto es que cada cosa en su debido momento. Mejor vuelvo a lo normal de una persona de 26 años, vivir de mis padres, hasta que pueda vivir de mis hijos.

viernes, 26 de abril de 2013

El ser humano es el más inteligente de todos


Siempre se nos ha dicho que el hombre es el ser más inteligente de todos. Ahora si los comparamos con los monos pues nos fijamos que no somos tan inteligentes como creemos.

Muchos pensarán “la humanidad creó el andar en bicicleta” está bien, punto para los humanos, pero los monos todavía tienen el sentido común de bañarse desnudos –punto para ellos- porque si nos ponemos a pensar, al principio de los tiempos nosotros también nadábamos como Dios nos trajo al mundo, pero alguien alguna vez se preguntó ¿Qué tal si en vez de quitarnos la ropa para nadar, nos colocamos otra? Una teoría que equivaldría a bajarse del automóvil montados en una patineta.

A pesar de lo que muchos piensen, la idea –en aquel entonces- fue considerada apropiada y las personas mostraron menos sus cuerpos y se ahogaron más, no porque no supieran nadar –que viene en nuestro ADN anfibio- pero si por el peso que representa el uso de esos elaborados trajes de baños de cuerpo entero, que al mojarse aumentaban su peso asegurando un hundimiento como si estuvieran abrazando un yunque marca ACME.

Del liberalismo al pudor.
¿Por qué entonces usamos trajes de baño? La respuesta, aún se desconoce, es un misterio de nuestro insólito universo. Existen personas que mantienen la presunción de que lo hacemos por higiene, cosa totalmente falsa porque de lo contrario, nos bañaríamos con ropa interior y medias para dar mayor uso al cloro de las piscinas por ejemplo. Otros dicen que es por pudor, tal vez antes los trajes de baño si eran para cubrir el cuerpo de las personas, pero ahora la historia es diferente.

Algo que tal vez las personas no han respetado en nuestra era es el pudor, algunas personas (en especial hombres) demuestran por qué son más inteligentes que los animales al usar una tanga, y peor aún una tanga de corte brasilera de color blanca para “resaltar” el bronceado; por supuesto que les resalta el bronceado, tanto que a mí lo único que me re-saltan de la cara son los ojos para huir en otra dirección.

Por favor personas exhibicionistas, consideren el uso que los nadadores profesionales -quienes además tienen cuerpos estructurales- dan a los trajes de baños que cada vez les cubren más el cuerpo y para los menos pudorosos, si van a seguir la filosofía de los monos, háganlo en lugares privados, no en Los Juanes.