todo el mundo me observa...

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pero en realidad yo observo a todo el mundo!!!
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viernes, 9 de agosto de 2013

Inteligencia Emocional

Son cinco los sentidos que muchos manejamos y conocemos: vista, olfato, oído, tacto y gusto. Gracias a ellos construimos nuestros predicados verbales dejando en claro cuál es nuestro canal comunicativo, sin embargo la disyuntiva aparece cuando no reconocemos el canal de quienes nos rodean y entramos en conflicto.

  • “Mírame cuando te estoy hablando” una persona visual.
  • “Te estoy hablando y tú no me escuchas” una persona auditiva.
  • “Ese aroma me recuerda mi infancia” una persona olfativa.
  • “Me trajo unas flores que me supieron así como a sabroso” una persona gustativa.
  • “Tú siempre me dices te quiero, pero yo no lo siento así” (tal vez) una persona quinestésica.

Para desarrollar nuestra inteligencia emocional tenemos que descubrir cuál es el canal de quienes nos rodean para que nuestra comunicación sea fluida, si nos vemos rodeados por personas que manejan un canal auditivo –por ejemplo- entonces debemos desarrollar nuestra audición aunque seamos visuales, porque de lo contrario la comunicación nunca va a funcionar. De igual manera, quienes nos rodean deben aprender a identificar nuestro canal de comunicación para garantizar el desenvolvimiento de un buen entender.

La inteligencia emocional es un trabajo en equipo, donde todos debemos descubrir el canal comunicacional del otro para garantizar el éxito. Esto demuestra la capacidad del ser humano para trabajar en grupo, también indica que somos seres complementarios. Cuando entendemos que el trabajo en equipo es importante, como si se tratara de armar un rompecabezas, estamos desarrollando nuestra inteligencia emocional.


Otro atributo que nos ofrece el desarrollo de nuestra inteligencia emocional, radica en que nos enseña a actuar ante determinada instrucción. Quien la desarrolla siempre se maneja en base al bienestar propio y de su entorno. 

miércoles, 17 de julio de 2013

Chisme 2.0

Con seguridad, muchas personas tienen una cuenta en Facebook. Pero tal vez no conocen las razones del tremendo crecimiento que ha tenido esta red social en menos de 10 años, donde al menos 700 u 800 millones de usuarios se han sumado a esta plataforma, una cifra que continua en crecimiento.

Un estudiante de Harvard llamado Mark Zukerberg  creó Facebook un sitio web de redes sociales, en un principio bajo un contexto universitario y rápidamente se ha convertido en un fenómeno internacional. ¿Pero a qué se le puede atribuir el éxito tan arrollador de esta red social?

Los seres humanos  necesitamos muchas cosas para vivir, como por ejemplo: agua y comida, pero hay una exigencia básica, primaria, algo que buscamos todos desde que nacemos hasta que partimos de este mundo, el reconocimiento, ser importantes para alguien.

Es aquí donde el autoestima juega un papel fundamental, pero para poder auto estimarnos, nos tienen que estimar, el ser humano vive en una búsqueda ansiosa de reconocimiento, esta necesidad siempre ha existido aunque anteriormente era más sencilla. Ahora vivimos en ciudades inmensas en las que nos convertimos en una hormiga perdida en el hormiguero, las familias son cada vez más pequeñas y nuestros amigos estan cada vez más distantes.

Es ahí donde entran en juego las redes sociales, estas se pueden comparar como una ventana, te asomas a ella y encuentras amigos, gente conocida, que te reconoce, te puedes comunicar, relacionar, cuelgas fotos de ti y de tus seres queridos anuncias lo que hiciste y lo que vas ha hacer como si estuvieras en una reunión familiar, y en ese espacio virtual igual que en la vida real puedes hacer dos cosas que nos encantan a todos, presumir de tu vida y enterarte de la vida ajena, si esas dos cosas nos encantan a todos y a todas aunque se diga lo contrario.

Nos encanta presumir, es decir mostrar los que tenemos, porque somos vanidosos y nos encanta meter las narices en la vida ajena porque somos chismosos y ambas cosas las facilitan las redes sociales, porque así somos los seres humanos, fanfarrones y entrometidos, lo malo es cuando las cosas se exageran.