todo el mundo me observa...

todo el mundo me observa...
pero en realidad yo observo a todo el mundo!!!
Mostrando las entradas con la etiqueta Fotografia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Fotografia. Mostrar todas las entradas

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Crear composiciones interesantes


Cuando nuestros ojos exploran una imagen necesitan enfocarse en un elemento de la misma, algo que destaque del resto; en caso de no conseguirlo la reacción de quien observa será pasar a otra imagen.

La fotografía –la buena fotografía- deja de ser un proceso mecánico y electrónico para convertirse en una obra de interés artístico la cual posee una gran carga de personalidad y carácter, pero para ello es importante considerar dos propósitos fundamentales: identificar un motivo y preguntarnos cómo realzarlo convenientemente.


Resaltar el motivo

Son varios los caminos que el fotógrafo puede tomar para lograr el cumplimiento de este objetivo, controlando el tamaño, el enfoque del sujeto con respecto al resto de la composición, el manejo de la iluminación e incluso la elección de un punto de vista y fondo adecuados. Estos elementos (solos o mezclados) se han potenciado con la inclusión del mundo digital en la creación de imágenes.

Focal y punto de vista

Cuando nos acercamos a un objeto con nuestra cámara, aumentamos la fuerza del mismo en nuestra imagen. Lo más recomendable al momento de realizar el encuadre es eliminar lo que sobra en el momento de la toma, conviene experimentar con puntos de vista menos convencionales desde ángulos altos o bajos, observando el fondo y los elementos que rodean al motivo principal.

Hay múltiples escenas que merecen nuestra detallada observación, la influencia del color es siempre mayor que la del blanco y negro. Encontrar un motivo que destaque por su cromatismo, ofrece una gran riqueza a la composición, sin embargo para llamar la atención con la utilización del color no es necesario mezclar muchos colores.

sábado, 17 de agosto de 2013

El encanto de la fotografía Surrealista

La fotografía enamora. Una imagen capta nuestra atención y evoca en nuestra mente los recuerdos más insólitos que muchas veces pensamos que habíamos olvidado; el encanto que el componer imágenes produce, adormece nuestras preocupaciones al momento de hacer click con el disparador, es un instante de gran intimidad entre el fotógrafo y el encuadre.


Son muchas las corrientes artísticas las que se han dejado seducir con la fotografía, el surrealismo es una de ella, pero ¿Tiene la fotografía alguna importancia dentro del movimiento surrealista? Es tiempo de investigar un poco y dejar de ser un simple adorador del extraño –pero fascinante- universo que el surrealismo permite.

Para nadie es un secreto que la fotografía tiene un lugar esencial en nuestra visión actual del movimiento surrealista, basta con colocar “Surrealism” en el buscador de Pinterest y toparse con hermosas creaciones contemporáneas inspiradas por esa tendencia. No cabe dudas, el mundo de las imágenes en la era 2.0 ha sido uno de los soportes más privilegiados de la creación surrealista.

Pero la historia relata que no siempre fue así, tomando como base en el movimiento surrealista, la fotografía comienza a jugar un papel diferente al que jugaba en el siglo XIX conjuntamente con la pintura, de hecho Los 12 números del impreso “LA RÉVOLUTION SURRÉALISTE” –publicados el 1 de diciembre de 1924, bajo la dirección de Pierre Naville y Benjamín Peret y la supervisión de André Breton– constatan que las 444 páginas que totalizan la revista comprenden 208 ilustraciones de las cuales, 48 son fotografías que representan el 23% de estas ilustraciones.

De igual manera se evidenciaba con las portadas de algunos libros con tendencia surrealista, las primeras graficas con tendencia surrealista eran catalogadas de “muertas y desilusionantes” sin embargo esa realidad cambió con el tiempo dando paso al recurso fotográfico “anónimo” en el cual, la fuente es, en general, misteriosa. Es un signo de la actitud de los surrealistas de cara a la fotografía, ya que queda huella de una profunda ambigüedad.

El anonimato en la fotografía de aquella época representó una de las tantas acciones radicales de André Breton. Algunos autores indican que: “La fotografía “anónima” aparece así, como un objeto perturbado, experimenta cierta energía poética que uno puede encontrar en alguna parte en estado latente, en la fotografía se ve, de manera experimental, el “funcionamiento” real del pensamiento, la fotografía tiene la facultad, –fuera de toda preocupación estética o moral– de hacer brotar la poesía”.

El Surrealismo, tal como lo define Breton:  “es como un “automatismo psíquico” por el cual, uno se propone experimentar […] el funcionamiento real del pensamiento […] en la ausencia de todo control ejercido por la razón y fuera de toda preocupación estética o moral” de tal forma que, el surrealismo lo concebía como una “fábrica mental” que desarrollaba sus productos a partir de planteamientos sociales, artísticos o literarios. Un planteamiento muy cercano a la realidad pues, el arte no es más que una tontería –palabras más, palabras menos de Breton- el arte busca la producción de objetos bellos incluyendo a la pintura moderna o la fotografía, donde se ha de considerar diferentes elementos y técnicas, bajo la premura de causar el más alto placer de los ojos.

Así como algunos se auto-proclamaron surrealistas, existen otros –como Brassaï- quienes indican que sus fotografías están por “equivocación” situadas dentro del surrealismo. La asimilación de esto último, en efecto, es un malentendido, las fotografías de Brassaï son surrealistas porque ellas revelan un Paris fantasmal, irreal, ahogado en la noche y la niebla, el surrealismo de sus imágenes no son más que otra cosa que la realidad rendida a lo fantástico de la visión.


En este largo camino que estoy empezando a recorrer, he aprendido que la fotografía no es solamente un lugar de acercamientos insólitos o asociaciones inhabituales, sino también de manipulaciones que engendran un gran hallazgo que modifica la identidad de las cosas y poetiza lo real. Así, en el resultado de estos juegos de azar, se llega a desarrollar un proceso metódico y paciente que dan vida a imágenes fantásticas que muestran al universo nuestro sentir, e incluso nuestro pensar. Sin embargo, a pesar de que en sus inicios, la fotografía surrealista se dejaba llevar  por la suerte de sus realizadores –tal es el caso de Man Ray- nunca dejó de utilizar todos los recursos del oficio para alejarse de su trivial realidad.